Se hereda la cama, no el cáncer. Mariano Bueno
La geobiología es también llamada “medicina del hábitat” o, para arquitectos, “arquitectura invisible”. Es una ciencia que estudia la relación entre la tierra y los seres vivos. Recogiendo los conocimientos profundos de la sabiduría tradicional, centra su interés en el estudio de las relaciones entre los seres vivos, especialmente el humano, y las energías que emanan de la tierra, las que provienen de las radiaciones cósmicas, los campos magnéticos y las generadas por la propia actividad humana, como la radiactividad, el electromagnetismo, el empleo de materiales sintéticos y la contaminación eléctrica.
Analiza la influencia de estos factores en la salud y el equilibrio del hombre y propone una serie de soluciones capaces de mejorar esta interrelación. Los conocimientos que esta ciencia ofrece llegan a ser indispensables para la creación de espacios saludables.
Un mal diseño arquitectónico o en interiorismo puede convertirse en un agresor constante, originando perturbaciones vibratorias en la vida de las células y glándulas y también una alteración en el funcionamiento tisular y glandular. Estos fenómenos suelen manifestarse por medio de malestares o insomnio en una primera etapa, en la cual el organismo se debilita y se agota.
Este agotamiento suele manifestarse como una alteración del sistema nervioso, aumentando la predisposición a padecer enfermedades y frecuentemente el órgano más débil es el que sufre las consecuencias. Nuestras envolturas protectoras son el cuerpo, la vestimenta, la vivienda y nuestro entorno. Todos estos elementos deben ser tomados en cuenta a la hora de analizar la calidad biótica que poseen y así ofrecer una mejor calidad de vida en cada espacio habitado.
Las redes telúricas son las redes o mallas que circundan el planeta y sirven para que este se descargue de parte de la energía que genera en su interior, de la que le llega del cosmos y de la contaminación electromagnética artificial que penetra en la tierra. Todas llevan el nombre de su descubridor y podemos considerar como nocivas sólo las dos más importantes, la red Hartmann y la red Curry. Existen otras llamadas Malla Peyré, Malla Kunne y Red de Witmann. (González, 2018:109)